Ofrece el equilibrio y optimización de la demanda de energía entre la red, el almacenamiento de energía y la carga.
Aprovecha el consumo eléctrico punta-valle y maximiza la generación FV para garantizar la seguridad del suministro eléctrico y lograr beneficios económicos.
Interactúa con dispositivos de alta demanda, como cargadores para vehículos eléctricos (VE) y bombas de calor, para gestionar el aumento de potencia instantánea y lograr un control energético preciso.
Escenarios de Aplicación
Mediante sistemas de almacenamiento de energía, se equilibra el desajuste temporal entre la generación fotovoltaica, las tarifas eléctricas por horas y la demanda energética, maximizando así el aprovechamiento de la energía solar.